No me gusta el baloncesto previsible y aburrido

Archivo para 28 marzo, 2011

Cosas en las que creo.

Esta entrada va a tratar sobre la forma que tengo de ver este deporte que tanto nos gusta, en las categorías en las que nos movemos (Autonómicas y la mal llamada Nacional).

 

 Cada entrenador basa su trabajo en los conceptos que cree que son mejores para su equipo, e incluso hay entrenadores que basan el trabajo de su equipo en los conceptos que le gustan, independientemente del tipo de jugadores que tengan.

 

 En alguna ocasión me ha contado un compañero la mala suerte que tiene porque hay algún jugador que se deja el equipo porque está saturado y, es más, se lo deja con la intención de volver en un año o dos para cogerlo con más gana. Lo curioso es que no vemos más allá de la razón que dan. A mí particularmente ningún jugador me ha dado nunca una razón semejante para dejarlo, siempre ha sido por estudios/trabajo.

 

 Eso, en un principio, lo veía como una falta para nuestro amado deporte.

 

 Qué vergüenza!! No le gustará lo suficiente. En mi época no pasaba, etc.

 

 Luego, cuando escuchas a los jugadores, muchas veces cuando no son ni siquiera conscientes de ello, te vas dando cuenta de que hay más cosas que las que nos motivan a nosotros como entrenadores. En estas categorías, nosotros los entrenadores deberíamos preguntarnos cuál es el objetivo principal de nuestros jugadores y, en muchos casos, nuestros sufridores.

 

 Todavía me acuerdo cuando hace unos años José Antonio (Caaaaaaaaaaaalvo) me decía que lo que me hacía falta era una novia. Según él yo estaba muy loco, veía partidos de nuestra liga, del siguiente rival, del posible cruce, etc. También lo grababa en vídeo y hasta hacía pequeños montajes de 2-3 min que enseñaba luego a mis jugadores en el portátil mientras estiraban.

 

 Con el paso del tiempo hemos vuelto a coincidir y si bien puedo decir que no era para tanto, tampoco dejaba de tener un poco de razón.

 

 A nosotros los entrenadores nos puede gustar nuestro deporte de la forma que queramos, para echarle las horas que nos dé la real gana, una, dos, siete o mil!! Para eso estamos en nuestro derecho!!!!

 

 Ahora bien, puede que los jugadores que te toca llevar ese año no tengan culpa alguna de nuestras obsesiones. Y cuidado! Este juego les pertenece a ellos, no a nosotros, así que es muy importante estar en la misma onda que el grupo.

 

 Hay veces que preparas el entrenamiento y piensas en la cantidad de cosas que les vas a enseñar y que en el fondo te lo van a agradecer… Y tal y tal… Luego llega el momento de la pista, y van llegando los jugadores, y escuchas y analizas. Que si el jefe me putea y llego justo al entreno, que si las niñas, que si el recién nacido, que si el curso del INEM, etc, etc. ¿De verdad que algún entrenador se cree que, después de 8-10 horas de trabajo y alguna más de amo de casa, están deseando concentrarse para absorber todos los conocimientos que queremos transmitirles? Particularmente no creo que estén deseando un segundo trabajo, lo que están deseando es sacar de su cabeza las presiones del día, y es ahí donde nosotros tenemos el papel más importante. En esta categoría creo que los entrenamientos deben de ser fundamentalmente divertidos para el jugador, y sinceramente no creo que haya algo más divertido para un jugador que JUGAR, y cuando digo jugar lo digo en su sentido más amplio, DIVERTIRSE.

  Sinceramente considero que en estas categorías debe primar el factor lúdico sobre otro. Esto no quiere decir que lo que es lúdico para La Ermita lo sea para Salesianos, pero desde luego creo que es lo que debe primar. El ejemplo comparativo no está cogido al azar; creo que no puede haber un perfil de equipo más distinto al nuestro, puesto que Salesianos es un equipo muy joven, filial de otro, con mucha cantera saliendo todos los años, aunque siguen habiendo puntos comunes, ya que, al fin y al cabo, si suben a su equipo grande siguen estando en liga autonómica.

 

 Tampoco se debe de confundir el hecho de jugar, divertirse, disfrutar, etc. con no valorar o no premiar el esfuerzo, la dedicación o la ilusión. En estas categorías se deben de trabajar cosas simples, que todos entiendan rápido, y es más, que las asimilen y las entiendan como parte de su juego. De poco vale intentar cosas más difíciles si no están mentalmente preparados para recibirlas. Una vez que van asimilando conceptos y los van evolucionando como parte de su juego es cuando están preparados para el siguiente paso, y así sucesivamente.

 

 El concepto más difícil de trabajar siempre es el mismo, la defensa. Y hay que intentar que el equipo interiorice la defensa como una parte de su identidad; mientras eso no se consiga no valorarán lo necesario que es. Eso sí, si llegan a interiorizar la defensa (sea la que sea, zona, individual, mixtas, presionantes o la que sea) ésta crecerá sola, y es ahí cuando un equipo empieza a ser realmente peligroso. Cuando un equipo asume una identidad y un estilo propio es cuando más crece y más se apoyan los jugadores, porque tienen, además de un objetivo común, una forma de hacerlo, y eso siempre es motivante. Quizá mi equipo este año no llegue a las cotas defensivas que me había propuesto, pero desde luego creo que estamos en el camino adecuado, aunque más lento de lo esperado, eso sí.

 

 Desde mi punto de vista, tener una identidad como grupo es fundamental para cualquier equipo, y eso siempre es más fácil de conseguir con gente que sienta los colores, ya sea porque pertenecen de siempre a la “familia” o porque han sido adoptados y se han vuelto más papistas que el Papa 🙂 . También las dificultades, que a todos nos llegan a lo largo de la temporada, en forma de ausencias/lesiones son más fáciles de sobrellevar cuando el grupo esta bien cohesionado.

 

 Todo esto no significa que no se exija a los jugadores, pero desde luego, hay que exigir cosas alcanzables.

 

 El trabajo de este año ha estado enfocado a buscar el talento de cada jugador, y después intentar cohesionarlo con algún movimiento lo más sencillo posible. Ha sido difícil, pero el grupo empieza a saber las virtudes de sus integrantes, y eso hace que sean más peligrosos como equipo.

 A día de hoy, pienso que nuestro juego de ataque, aunque simple, tanto a los jugadores (que es lo que importa) como a mí nos divierte y si bien siempre es mejorable, a rasgos generales puedo decir que nos divierte.

 

Pero siempre queda la defensa!! A día de hoy seguimos creciendo defensivamente, pero tan leeeeeeento!!

 

Nuestra concentración defensiva en las próximas semanas determinará el grado de éxito que podremos tener en los cruces.

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